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Photo by Kaitlin Duffey @kaitduffey17
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“En tierra derecha es una novela bien narrada y tiene un desarrollo armónico,
delicioso, que habrá de fascinar a los hípicos”.
Ignacio Ramírez, periodista, escritor y crítico, director de la revista literaria virtual Cronopios.
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"En tierra derecha: una carrera hacia la autodestrucción. La novela de Arango y Dávila narra ágilmente, como un corcel desbocado, los sucesos de varios personajes cuyas vidas giran en torno a las pistas y las apuestas".
El Nuevo Siglo (nota completa)
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"Aunque la novela en comentario no tiene el exacto carácter policíaco, se urden en ella situaciones de intriga, suspenso y tensión bajo el influjo febril, a veces turbulento, de los intereses que giran alrededor del dinero".
Gustavo Páez Escobar, escritor, crítico y columnista de El Espectador (nota completa)
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"Gracias por esta historia que me ha hecho vivir horas de emociones encontradas, así como de intensa evocación de un tiempo que fue y que consiguen revivir y levantar del pasado en esta bella obra... Creo que ustedes han conseguido una obra de muy alta calidad literaria, a la vez que han hecho posible que convivan la sencillez y fluidez del lenguaje, así como la acción y el drama de las existencias más disímiles que se cruzan inadvertidamente, con la emotividad de la historia de un adios y de un reencuentro por encima del abismo de la edad de estos protagonistas y de los años, encuentro que revela toda su dimensión cuando se refleja contra el fondo de una época remota y perdida, a la cual hemos sido invitados a asomarnos para ser testigos de retazos de vidas tan intensas como si en este preciso instante se estuvieran sucediendo".
Juan Lara, poeta y crítico de la revista literaria Escarabeo (nota completa)
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Si de entrada sabemos que el libro es testimonial, me ha maravillado que lo testimonial se convierte en un momento de la imaginación: apropiada la experiencia personal por la pluma de la literatura la coloca en un momento nuevo, un impulso bioestético que redefine las cosas, los sentimientos, las pasiones, la cotidianidad, el recuerdo, la memoria. Por eso en este libro hay rigor literario, pero no periodístico, aun cuando se valga de él; novela y no crónica, aun cuando se valga de ella...
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Cuando cerré la novela, tuve la certeza que los personajes seguirían saliendo de sus páginas, lámpara de Aladino; como si Guillermo y Alfredo hubieran creado una Caja de Pandora de movimiento infinito. Que aquéllos, los personajes, nos acompañarían el resto de nuestros días, cual Ángeles de la guarda, y nos protegerían de las inclemencias, de los temporales de la guerra oligárquica que determina
la historia de Colombia...
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Un canto a la amistad, al buen humor mordaz, al azar, pero por otro lado una crítica permanente a la injusticia, a la trampa, a las relaciones de subordinación, a la violencia del poder, pude encontrar. Mujeres que se rebelan contra el poder masculino, mujeres que resisten con su tesón y su fuerza; detectives que son mostrados en toda la crudeza de su arbitrariedad para enfrentar al delito, curas que deben utilizar la confesión para obtener ventajas en la perspectiva de recaudar fondos para el trabajo pastoral; niños de la calle que resisten la agresión policial, pederastas morales y físicos, un mundo dinamizado
ya por las relaciones sociales capitalistas...
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Novela refrescante, exhaustiva, poética, recursiva que se despliega como cuando de un punto de alta concentración desplegamos el papel hasta aparecer un bello poema de amor, una carta de amor, un mapa de amor. Novela científica en la aproximación al mundo de la hípica: sentimos la pasión de los apostadores en las tribunas, el resuello y la tensión de los caballos en el partidor, observamos esa escena alucinante de los boletos de los caballos perdedores cayendo del cielo, como si Andrei Tarkovski, el cineasta ruso, nos lo mostrara; el olor de la boñiga en los establos, la agonía de los ganadores que muestran el punto de encuentro entre la belleza animal y la sensibilidad humana, tan bien expresada por Gilles Deleuze y Felix Guattari...
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Para alguien que, como yo, también trabaja con las palabras, En tierra derecha es un buen ejemplo de la escritura simétrica, transparente como la región más transparente, la imaginación desatada y el recuerdo vivo de la propia vida. Alta concentración de literatura e historia, alta concentración de sensibilidad y humor cáustico, alta concentración de creatividad y memoria, alta concentración de amistad..."
Hugo Ardila Ariza, escritor y profesor de filosofía de la Universidad Santo Tomás. (nota completa)
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"En tierra derecha es el nombre de la novela que recientemente publicó
Alfredo Arango basado en las historias de Guillermo el ‘Mago’ Dávila.
La obra literaria mezcla fantasía y realidad... su protagonista termina siendo un caballo... [la novela] encierra amor, pasión e intriga. Millones de personas depositan sus aspiraciones en las apuestas hípicas, en su esperanza de ganar una fortuna en el firme galopar de ese hermoso animal, que ha estado presente a lo largo de la historia del hombre",
El Diario Deportivo
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"Al reconocer en los personajes y las historias de este libro nuestros días de antaño, fueron tantas las veces que debí detenerme a reír o llorar, perdido en la nostalgia, o aquellas en que me sorprendí elevado, sumergido entre los brumosos recuerdos de esos días, encontrando tras las historias y personajes de la novela nuestra propia realidad que de verdad , gracias a Dios, tuve que leerlo despacio.
Rafael Bemúdez, Cronista.
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"Me enteré en En tierra derecha de lo que es la hípica. Un libro de verdad fascinante. Felicitaciones a los dos".
Lucero Galindo, actriz.
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"Terminé de leer la novela y me quedó un dejo de tristeza, porque no tenía más páginas. Mentiría si dijera que la leí de un jalón. No. La leí con toda la calma para disfrutarla como a los buenos vinos, y releía para pasar otra vez la película, o mejor la carrera; y ubicar a tantos personajes conocidos, y a los desconocidos darles un sitio en nuestra ya llena agenda. Gocé mucho con ese fino humor; y de pronto también se me arrugó el corazón, al recordar tantos de esos amigos y personajes que se han ido. De seguro el Padre Moscoso estará detrás de las gateras pendiente todavía del tumbis, como diría el inolvidable Pelao Andrés Castro. Gracias por habernos dado a los hípicos este juguete literario".
Francelino Murcia, destacado aficionado y dirigente hípico.
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"En tierra derecha y en pocas palabras me pareció desbocadamente fascinante.
No sólo por el relato cuidadoso de un tema hasta ahora no tratado, sino porque de una u otra forma nos regresa a un pretérito no muy lejano de la hípica cuando "interrumpia" nuestro futbol.
Me encantó el manejo de la historia, los personajes, la velocidad con que se acometen en cada capítulo
y los desenlaces que logran a la misma velocidad y en tiempo literario.
A quienes somos parte de los medios [de comunicación] nos regaló recuerdos y sonrisas; y presumo que al lector [regular] igual lo transporta, según su generación, al pasado que vivió o al fantástico mundo de algo hoy tristemente desconocido para muchos.
La mágica mezcla de la realidad y la fantasía hacen de la novela un armonioso escrito
de literatura con sabor a denuncia".
Ricardo Mayorga, destacado comentarista deportivo de XM Radio Satelital.
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"Este libro que traen Alfredo Arango y Guillermo el Mago Dávila, En tierra derecha, es una novela única, es la primera novela que incursiona en Colombia en el tema hípico para bien de los lectores, tiene también un gran atractivo para el mundo de la radiodifusión, porque hay pasajes que tienen que ver con los segmentos que hacían los comentaristas hípicos como Gonzalo Amor, el Mago Dávila, Alberto Días Meteus que estuvo aquí en Miami, eran las grandes figuras. Esta es una grata novedad editorial",
Enrique Córdoba, fragmento tomado de su entrevista a Alfredo Arango
en el programa Cita con Caracol, en Radio Caracol Miami.
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“Tengo muy presente que [En tierra derecha] es una novela y que hay mucho de ficción y de realidad... no me interesa delimitar esa frontera, porque como está me encanta... No soy experto ni crítico, pero me atrevo a enviar mis sensaciones al leer el libro, porque realmente lo disfruté de principio a fin, sencillamente como cualquier lector desprevenido, el manejo del tiempo, las diferentes historias que aparentan ser paralelas pero luego se entrecruzan entre sí y van dando una columna vertebral a una sola historia muy clara y bien definida. Cada personaje, cada historia. La hípica muy lejana a mi vida, se plantea como una actividad apasionante y que despierta una gran emoción por todo lo que conlleva. No se cómo fue el trabajo a cuatro manos, además a distancia, pero lo que si se ve es que la alianza funcionó muy bien”.
Jorge Enrique Avilán, arquitecto.
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"Leer la novela para mí fue algo mágico, porque me encontré con hechos, situaciones, instantes y momentos vividos en el desaparecido Hipódromo de Techo, reconociendo personajes a quienes, con gran habilidad, sus autores cambiaron sus nombres para hacer más fascinante la lectura de su relato.... Recién salida la novela, quizás en la próxima feria del libro en Bogotá, se convertirá en la lectura favorita de todos sin distinción, porque su trama, que son varias, mantiene en permanente atención al lector. No solamente los hípicos, equitadores y apostadores encontrarán en ella un gran motivo de esparcimiento, todos lo lograrán porque los autores entrelazaron las tramas de tal manera, que no deja nada a la distracción y en ella
solo hay una sola palabra: concentración".
Carlos F. Ramírez Guerrero, periodista, abogado y columnista hípico. (nota completa)
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“Leí de un tirón el libro de El Mago Dávila y Arango. Una muy buena novela, donde los personajes vinculados por el turf, están magníficamente delineados, como así las situaciones que los unen... Además me ha servido para enterarme de algunas cosas que ignoraba... Por otra parte no recuerdo haber leído nunca una obra con tal ambientación... He pasado dos días muy buenos de lectura en la playa. Siempre acostumbro a releer
las obras y ésta no será la excepción”.
Ricardo Ostuni, destacado hípico argentino.
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"[En tierra derecha] Colorida y nostálgica pincelada, preñada de calor humano, sobre una época que martilló a fuego la vida en Colombia de miles de personas, muchas de las cuales evocan hoy con sentimientos agridulces el ocaso de la fiesta hípica nacional. Sorprende al lector con algunos personajes que desde el comienzo se ganan su simpatía y chispazos de jugosa crónica periodística. Sus autores, además, demuestran manejar la roportería con afilada destreza".
Julián Escobar
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"Esta novela no tiene una trama única, sino que unifica diversas historias y las desenvuelve a la par. Como estructura, eso no es muy convencional, pero lo convierte en un libro de lectura fácil y desinteresada, sin presiones estilísticas ni pretensiones más allá de su propio desenvolvimiento.
Tampoco hay que llamarse a engaño, pues con un manejo bastante funcional del lenguaje, por momentos el aliento idílico logra unas imágenes y una fraseología impresionantes para un libro sin esas pretensiones. En un momento francamente espectacular y poético, la tragedia de un caballo moribundo, que descubre las constelaciones de ''Equuleus'' y ''Pegaso'' podría inscribirse entre los mejores logros de la poesía hípica, si ésta existiese. En ese sentido, esta es una novela rara, como si la literatura volviera al interés de sólo querer contar historias, sin esas presiones académicas que tanto la han distorsionado. Aparte de eso, cada una de las historias que se desarrollan aquí daba argumento para una magnífica novela; desde la pasión por el campo de la gente sencilla, en una especie de bucolismo moderno, hasta el thriller del robo de un caballo, o la descripción del mundo del hampa citadina y la bajeza humana, entre otros temas, incluida la guerra de Vietnam.
Eso quiere decir que no hay una historia central que se sobreponga a todas las otras; sólo al final, con el cierre del hipódromo y la descripción de sus consecuencias sociales y económicas por toda la ciudad, sólo entonces se encuentra el sentido profundo y dramático del libro, como un valor testimonial".
Ignacio Granados, El Nuevo Herald. (nota completa)
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